La accesibilidad digital no es un «extra»

Gracias a las nuevas tecnologías se han conseguido grandes avances, pero aun hay momentos en los que la accesibilidad brilla por su ausencia. En el mundo digital, la evolución de los smartphones ha sido clave para las personas con discapacidad visual (tanto para la baja visión como para la ceguera total).

La estandarización de las preferencias de accesibilidad en iOS y Android ha favorecido un acceso universal y estable, pero la tarea no acaba aquí.

El mito del esfuerzo adicional

Mucha gente piensa que conseguir que un contenido sea accesible supone un gasto o un esfuerzo extra. Es un error. Las aplicaciones, webs y documentos son accesibles por defecto si están diseñados correctamente.

La analogia de la arquitectura: On en día resulta impensable que se construya un edificio sin ascensor o rampa. Crear contenido digital sin tener en cuenta la accesibilidad delata una «negligencia» profesional similar.

Ejemplos de buena praxis vs. negligencia:

  • Etiquetaje de idioma: No dejar la etiqueta en inglés por defecto si el contenido está en catalán.
  • Foco del lector de pantalla: En aplicaciones móviles, el lector tiene que poder situarse en todos los elementos. Si el lector no lo detecta, el elemento no existe.

Caso real: La accesibilidad en Telegram vs. Whatsapp

Imaginemos una aplicación de mensajería sin botón de enviar. Sería inútil, ¿verdad? Pues eso es lo que pasa cuando los elementos de la interfície no están etiquetados.

Hemos analizado Telegram con lectores de pantalla y éste es el resultado de su interfície actual:

Qué visualiza un usuario sin discapacidad visual:

Captura de xat de Telegram
Captura pantalla de chat de Telegram
  1. Botón atrás (con indicador de mensajes pendientes)
  2. Título del chat (nombre del usuario)
  3. Botón de enviar
  4. zona del mensaje y opción reenviar
  5. botón de adjuntar
  6. campo de texto
  7. botón de grabación de audio

Qué «escucha» un usuario de lector de pantalla en Telegram:

  1. Botón (sin especificar la función)
  2. Mensaje (lee el texto)
  3. Flecha derecha (no nos dice que se trata de la opción reenviar)
  4. Silencio o un «clic» vacío al llegar a las opciones de respuesta
Captura de pantalla de xat de Telegram on els menús estan coberts per respectives bandes negres
Captura de pantalla de chat de Telegram donde los menús están cubiertos por sendas bandas negras para remarcar que no pueden ser leídas por el lector de pantalla

Para una persona ciega, esta pantalla es un muro. Puedes leer el mensaje, pero no puedes ni contestar, ni salir del chat. A diferencia de Whatsapp, donde la experiéncia es plenamente accesible, Telegram presenta barreras críticas en su versión actual.

El «miedo» a las actualizaciones

Las actualizaciones deberían mejorar la experiencia, pero a menudo se hacen sin tener en cuenta la accesibilidad. Esto genera inseguridad en muchos usuarios.

  • El error de la pared maestra: Actualizar una app sin probar la accesibilidad es como derribar una pared para ampliar la cocina sin tener en cuenta que se puede dañar la estructura del edificio.
  • El impacto: El mal puede que no se vea a simple vista, pero los usuarios con ceguera lo notan al instante: la app deja de ser una herramienta para convertirse en una barrera.

Accesibilidad es sinónimo de trabajo bien hecho. Es estructura, ausencia de errores y facilidad de uso para todos.

Hacia una tecnología realmente universal

La accesibilidad no es una característica «extra» para unos pocos, sino el cimiento de una web y unas aplicaciones realmente universales. Cuando diseñamos y programamos pensando en todos, no sólo evitamos barreras, sino que demostramos un compromiso real con la calidad y la ética profesional.

No podemos permitir que el progreso tecnológico deje a nadie atrás por una simple falta de etiquetado. Una actualización tendría que ser siempre un paso adelante, nunca un muro inesperado. Hagamos el trabajo bien hecho; la accesibilidad es, sencillamente, imprescindible.